Explicación de las varices

Mucha gente tiene venas visibles bajo la piel que están claramente hinchadas y deformadas. Estas venas aparecen normalmente en la parte baja de las piernas y son conocidas como varices. También pueden ser encontradas en otras zonas del cuerpo como el recto o la parte baja del esófago.

El problema de las venas varicosas afecta aproximadamente a uno de cada cinco adultos y es más prevalente en la población de mayor edad. Sin embargo, las varices pueden presentarse en gente joven y tienen una amplia variedad de causas.

Las venas varicosas rara vez dan problemas serios de salud a quien las sufre, aunque pueden causar molestias y problemas estéticos.

Las razones por las que la gente desarrolla varices son muy variadas, y dependen tanto de la causa como de la zona en la que aparecen.

Las venas tienen su propio sistema de válvulas para evitar que la sangre vuelva hacia abajo en las piernas. Si estas válvulas están dañadas y no se cierran adecuadamente, la sangre vuelve atrás en las venas superficiales que están justo bajo la piel. Estas venas intentan aguantar el reflujo de sangre y, en consecuencia, terminan deformadas y dañadas. Es decir, convirtiéndose en venas varicosas.

Cuanto más dañadas estén las válvulas, más se deformarán las venas. Esto puede llevar a la aparición de una dermatitis y, finalmente, de las úlceras. Normalmente estas úlceras varicosas se forman en la cara interna de las piernas.

Las varices son, en muchos casos, un problema hereditario. Por ejemplo, si la madre tiene varices, la hija tiene muchas posibilidades de desarrollarlas también.

Las venas varicosas son más predominantes en las mujeres, aunque muchos hombres también las padecen. La razón está en la progesterona, una hormona femenina que provoca la dilatación de las venas.

Esto favorece la formación de varices, y explica por qué este problema es más frecuente en las mujeres. Una zona clásica de aparición de varices durante el embarazo es la pelvis, a causa de la presión del feto sobre esa parte del cuerpo.

Otros factores que provocan varices incluyen:

  • El exceso de peso.
  • Los trabajos que obligan a permanecer de pie durante muchas horas.
  • Los coágulos sanguíneos (trombosis) que bloquean las venas profundas de las piernas.

En la mayoría de los casos, no es necesario recurrir a la cirugía para tratar las venas varicosas, aunque mucha gente recurre a ella por razones estéticas.

Si el paciente está dispuesto a seguir un tratamiento, hay muchas fórmulas, incluyendo las medias de compresión y los zapatos cómodos.

Y si, aún así, es necesario recurrir a la cirugía, también es posible elegir entre varios métodos.

Si las venas afectadas están bajo las rodillas y son pequeñas, es posible que baste con inyectar una solución química que provoque la inflamación de las paredes internas de las venas, que terminan juntándose. Esto hace que la sangre no pueda pasar.

Si se trata de venas que se encuentran por encima de las rodillas, pueden extraerse. El problema de este método, sin embargo, es la posibilidad de recurrencia de las varices.

 

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