Flebitis, tromboflebitis y varices

La flebitis se define como la inflamación de una vena. La tromboflebitis se produce cuando uno o más coágulos en una vena causan inflamación, y aparece principalmente en las venas de las piernas, aunque puede darse también en los brazos. El trombo en la vena provoca dolor e irritación, hace que el flujo sanguíneo sea más lento y puede llegar a bloquearlo. Una flebitis puede ocurrir tanto a nivel superficial como en las venas profundas.

La flebitis superficial afecta a las venas cercanas a la superficie de la piel. Este tipo de casos rara vez revisten gravedad y, con los cuidados adecuados, se resuelven en una o dos semanas. A veces, sin embargo, la flebitis superficial puede estar acompañada de una tromboflebitis en las venas profundas, en cuyo caso es necesario acudir a la consulta médica.

La flebitis en las venas profunda afecta a grandes vasos sanguíneos y puede asociarse a la formación de grandes coágulos. Si estos trombos se liberan son capaces de viajar por el cuerpo hasta llegar a los pulmones o el corazón, provocando un cuadro médico muy serio conocido como embolia.

 

Causas de la flebitis o tromboflebitis

La flebitis superficial puede aparecer como una complicación tras un procedimiento médico o quirúrgico. Si una vena recibe una lesión, se incrementa el riesgo de que se forme un coágulo de sangre, aunque en ocasiones pueden aparecer sin necesidad de que haya habido ninguna lesión. Algunos factores de riesgo para padecer flebitis son los siguientes:

  •  Tener varices, ya que unas venas excesivamente ensanchadas permiten que la sangre se estanque en lugar de circular y aparezcan coágulos.
  •  Vías intravenosas. El personal médico intenta reducir el riesgo cambiando el lugar donde se colocan las vías, pero aún así es posible que aparezca una tromboflebitis.
  •  Inactividad prolongada. Permanecer en la cama o sentado durante muchas horas, o ir durante mucho tiempo en coche o avión, hace que la sangre de las piernas se estanque o ralentiza su flujo, lo cual puede llevar a la formación de trombos.
  •  Estilo de vida sedentario, sin ejercicio físico.
  •  Obesidad.
  •  Tabaquismo.
  •  Algunas enfermedades como el cáncer o los desórdenes sanguíneos.
  •  Seguir una terapia de sustitución hormonal o tomar píldoras para el control de la natalidad.
  •  El embarazo, especialmente poco antes o después de dar a luz.
  •  Una historia familiar de propensión a los trombos.

 

Síntomas de la flebitis y la tromboflebitis

En el caso de la flebitis superficial, suele aparecer lentamente una zona más sensible sobre la superficie de las venas o de la piel. Se puede observar un área rojiza y delgada al empezar la inflamación de la vena. La zona en cuestión puede notarse dura, caliente y más sensible o dolorida. La piel alrededor de la vena a veces pica o se inflama y, en ocasiones, también se siente cierta quemazón o latido. Los síntomas suelen empeorar cuando se bajan las piernas, especialmente al levantarse de la cama por la mañana.

A veces la flebitis se da cuando se lleva puesta una vía intravenosa, por lo que el área circundante estará sensible y dolorida. En el caso de que se asocie a una infección, los síntomas más habituales son enrojecimiento, fiebre, dolor, inflamación o ulceración de la piel.

En el caso de la flebitis en las venas profundas, los síntomas suelen ser similares a los de la flebitis superficial, pero hay personas que no presentan ninguno.

En ocasiones se puede experimentar dolor e inflamación en el miembro afectado. Por ejemplo, un lado de la parte inferior de la pierna podría inflamarse sin motivo aparente.

Algunas personas también experimentan fiebre cuando la flebitis profunda se acompaña de una infección bacteriana, y cuando el problema se hace crónico y no se trata adecuadamente la piel puede presentar decoloración o ulceraciones.

 

Cuándo acudir al médico

Si tenemos alguno de los síntomas mencionados anteriormente es bueno que acudamos a una revisión médica. Si a las dos semanas vemos que no hay ninguna mejoría, tendremos que volver para asegurarnos de que no se trata de una afección más seria.

La tromboflebitis en las venas profundas requiere de asistencia médica inmediata. Si aparece alguno de los siguientes síntomas, lo mejor es que vayamos a urgencias:

  •  Fiebre alta con cualquier síntoma extraño en piernas o brazos.
  •  Bultos en una pierna.
  •  Dolor intenso e inflamación en un brazo o pierna.
  •  Una sensación nueva e inexplicable de falta de aire, que puede ser el primer indicio de que un coágulo sanguíneo ha llegado al pulmón.

Exámenes y pruebas

Nuestro médico nos examinará y nos hará preguntas acerca de los síntomas que hemos notado. Aunque los análisis de sangre no ayudan a diagnosticar la flebitis, sí que pueden descubrir algún desorden en la coagulación de la sangre.

Los ultrasonidos pueden detectar coágulos o bloqueos en el flujo sanguíneo, especialmente si son grandes y están en la parte alta de las piernas. La prueba consiste en presionar una pequeña sonda manual sobre la piel para identificar los coágulos y descubrir dónde se ha producido el bloqueo. Esta técnica diagnóstica es indolora y no invasiva.

En algunos casos será necesario hacer una venografía para localizar los coágulos que sean más pequeños o se encuentren en venas más distantes. Este procedimiento es invasivo ya que se necesita inyectar un colorante o sustancia de contraste para rayos x a través de una vena del pie. A continuación, se hacen una serie de placas del flujo del colorante en la pierna.

Cuidados para tratar la flebitis en casa

Un medicamento antiinflamatorio como la aspirina o el ibuprofeno nos puede ayudar a disminuir el dolor y la hinchazón.

Si caminamos más, mejoraremos nuestra circulación, con lo que estaremos ayudando a prevenir que se desarrollen nuevos coágulos sanguíneos.

Las medias de compresión (hasta la rodilla o hasta el muslo) mejoran la circulación y pueden ayudar a aliviar el dolor y la inflamación.

Es necesario que evitemos descansar en la cama durante largos periodos de tiempo, ya que los síntomas podrían empeorar.

Si hemos padecido una tromboflebitis, lo más probable es que tengamos que permanecer en el hospital un par de días en espera de un diagnóstico y un tratamiento que aseguren que no sufriremos complicaciones.

Tratamiento médico

Si la evaluación muestra una flebitis superficial pero no tenemos ninguna otra afección, podremos irnos a casa. Tal vez necesitemos usar medias de compresión y tomar antiinflamatorios para controlar los síntomas durante una o dos semanas. Además, es conveniente que mantengamos las piernas o brazos elevados y apliquemos compresas templadas. Pocos casos se acompañan de infección y necesitan antibióticos.

Si tenemos un historial de tromboflebitis en las venas profundas, o si existe la posibilidad de que la flebitis se extienda a dichas venas, puede que necesitemos tomar anticoagulantes. Normalmente este tratamiento dura entre tres y seis meses.

Si la flebitis ha progresado y ha llegado a las venas profundas, estamos ante un caso más serio y es muy probable que tengamos que ser ingresados para seguir un tratamiento y ser evaluados en más detalle.

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