Nuevos tratamientos para las varices

Seguro que entre nuestros recuerdos de la infancia está haber mirado alguna vez a las piernas de un familiar mayor y descubrir venas varicosas sobresaliendo de la piel. Sin embargo, estos vasos sanguíneos por los que la sangre retorna desde las piernas al corazón no son en realidad más que un sistema superficial.

El sistema venoso real de las piernas está situado a más profundidad, lo cual es una excelente noticia porque significa que las venas que sobresalen pueden ser eliminadas o destruidas sin perjudicar seriamente la circulación en las piernas.

El Instituto Nacional de Medicina estadounidense estima que alrededor de un 60% de la población del país sufre algún tipo de problema venoso. Un cuarto de las personas que desarrollan varices son hombres, pero la mayoría de las que buscan un remedio para las arañas vasculares son mujeres.

Las arañas vasculares, una delicada red de finas venas rojizas o azuladas que aparecen en la piel, son una forma menor de venas varicosas y pueden preceder al desarrollo de varices de mayor tamaño o, en todo caso, causar problemas estéticos por sí mismas. La exposición solar puede empeorar su aspecto al romper el colágeno bajo la piel.

Tanto las varices como las arañas vasculares aparecen cuando las válvulas diseñadas para evitar que la sangre fluya hacia atrás en dirección contraria al corazón comienzan a fallar o quedan sueltas y flojas, provocando que la sangre se quede en las piernas, lo que a su vez ensancha las venas e incluso hace que poco a poco la sangre se filtre en la zona del tobillo y el tejido de la pierna, causando inflamación.

Aparte del efecto estético, las varices pueden dar calambres o latir por la noche. Se acumula tanta sangre en las piernas que hace que las sintamos pesadas. Si el fluido de los vasos expandidos se filtra en los tejidos, puede cortar la circulación hacia la piel, provocando prurito o incluso una dolorosa úlcera.

La causa exacta de la aparición de las varices se desconoce, pero se sabe que la tendencia genética juega un papel importante. Las hormonas también influyen, si tenemos en cuenta su mayor incidencia en mujeres. La pubertad, el embarazo y la menopausia, así como la ingesta de estrógeno, progesterona y/o píldoras anticonceptivas pueden debilitar las venas y cambiar la circulación en las piernas.

Durante el embarazo, el incremento de la cantidad de sangre que circula a través del cuerpo tanto para la madre y para el feto hace que las venas se hinchen. Sentarse con el peso del útero sobre los muslos tampoco ayuda al retorno venoso, aunque las varices que aparecen con el embarazo suelen deshincharse a los tres meses del parto.

El envejecimiento, la obesidad y estar de pie durante periodos prolongados de tiempo también causa hinchazón en las venas.

Si nuestra madre o abuela se ha tratado de varices y su relato del procedimiento suena peor que la propia enfermedad, no debemos preocuparnos. Los tiempos están cambiando. La introducción del ultrasonido dúplex para ver el sistema circulatorio de las piernas permite conseguir una foto muy clara y así descubrir cuáles son las venas afectadas. Conocer la condición exacta en la que se encuentra la vena afectada ayuda al médico a determinar mucho mejor cuál es el tratamiento a utilizar.

Con la cirugía tradicional se introducía una varilla de metal flexible dentro de la vena a la altura de la ingle hasta llegar al final de la misma, momento en el que se le enroscaba una tapa. Posteriormente se tiraba de la varilla hacia fuera, eliminando la vena a través de la incisión de la ingle. Con esto, el sistema circulatorio se regeneraba y la variz dejaba de ser visible.

En la actualidad, este tipo de cirugía casi no se realiza. Ahora puede insertarse un fino catéter dentro de la vena afectada y calentar su interior mediante radiofrecuencia, lo que provoca una contracción del colágeno y el subsecuente colapso y reabsorción de la variz. Una mezcla de anestesia y fluido se inyecta antes del procedimiento para hacerlo indoloro y, al mismo tiempo, empujar la sangre fuera de la vena. Las cicatrices son casi imperceptibles, aunque es posible que aparezcan algunos hematomas y la vena tarde unas ocho semanas en ser reabsorbida.

También se utiliza el láser para enviar rayos de luz concentrada dentro de la vena, haciendo que ésta colapse. Cuando el láser toca la piel se siente una cierta incomodidad, pero el médico la enfría de inmediato. Otra técnica aún más novedosa es la escleroterapia. Un agente químico, como por ejemplo un detergente o un emulgente, se mezcla con aire para formar una espuma que tiene la consistencia de la crema de afeitar. La espuma se inyecta en la vena afectada provocando que sus paredes se inflamen gradualmente hasta unirse y dejarla bloqueada. El sistema venoso profundo se encarga después de la circulación de la sangre.

Se prefiere, no obstante, usar la escleroterapia para tratar las arañas vasculares, ya que las varices son venas más grandes y responden mejor a tratamientos más agresivos.

Una técnica más antigua que se sigue usando con frecuencia es la flebectomía ambulatoria (microcirugía) que se realiza con anestesia local. La vena se extrae rápidamente con un pequeño gancho y, una vez fuera, no es necesario que se reabsorba.

¿Qué posibilidades hay de que aparezca un coágulo sanguíneo o trombo? Los médicos prefieren realizar estos procedimientos en personas con una coagulación normal, y todos los casos de pacientes que estén tomando medicamentos que la afecten, como la aspirina o la warfarina, tendrán que ser considerados de forma especial.

En cuanto a la posibilidad de reproducción de las varices, es algo que siempre está ahí. Si hay una predisposición genética, es normal que se formen nuevas varices más pequeñas, aunque normalmente en mucha menor cantidad. Por supuesto, siempre podemos volver a someternos a otro procedimiento.

Junto con estos tratamientos, también podemos mejorar las varices desde un enfoque holístico. Muchos nutricionistas recomiendan una dieta baja en carbohidratos y rica en fibra para mantener un peso bajo y un sistema circulatorio fuerte.

Algunos suplementos que se suelen recomendar son la coenzima Q10 para ayudar con la circulación y la oxigenación del tejido, el aceite omega-3 para ayudar a mantener las venas elásticas, y otros productos como el ginkgo biloba o la vitamina K, aunque en el caso del ginkgo no están probados sus efectos sobre las varices y si tenemos niveles normales de vitamina K, no necesitamos añadir más.

Las mejores formas de prevenir la aparición de venas varicosas son:

  • Evitar permanecer de pie durante largos periodos de tiempo.
  • Evitar sentarnos con las piernas cruzadas, ya que carga mucha presión sobre nuestras venas.
  • Elevar las piernas cuando descansemos, especialmente durante el embarazo.
  • Si vamos en un vuelo largo, caminar un poco cada hora. Lo mismo es aplicable si nos sentamos durante mucho tiempo frente al ordenador.
  • Usar medias de compresión durante todo el día es una medida recomendable para todos aquellos que tengan venas visibles o para personas que se hayan sometido a tratamiento.

Comments are closed.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies