Operación Eliminar Varices

El “arrancamiento” de las venas enfermas o stripping es una operación que consiste en la eliminación completa de la red venosa enferma, mediante la extracción del mayor número de varices posibles. Esta operación se realiza con venas varicosas de tamaño medio-grande y requiere un gran número de pequeños cortes, a lo largo de toda la pierna. En este tipo de operaciones se utiliza anestesia general. Al terminar la operación, el paciente necesitará permanecer de dos a tres días hospitalizado y guardar reposo total 10 días más.

Los objetivos que se persiguen al extraer las venas varicosas en su totalidad son:

  • Aliviar el dolor,
  • Optimizar la circulación venosa,
  • Mejorar la apariencia de la pierna.

Los riesgos de esta operación son reducidos ya que usualmente se realiza a personas que gozan de un buen estado salud.

Pero como en cualquier operación que requiere el uso de anestesia general, siempre pueden existir complicaciones. Estas complicaciones pueden ser:

  • Reacciones alérgicas,
  • Problemas para respirar,
  • Sangrado,
  • Inflamación,
  • Infección.

También existen otras complicaciones específicas de esta operación, tales como:

  • Hematomas,
  • Recurrencia de venas varicosas,
  • Lesiones nerviosas.

Para controlar la inflamación y el sangrado y promover la cicatrización de las heridas quirúrgicas, las zonas tratadas se vendan con vendas elásticas o con medias de compresión. Normalmente, una persona tendrá sus piernas firmemente vendadas las 36 horas que siguen a una operación de varices.

A aquellos pacientes a los que se ha realizado esta cirugía, se les puede prescribir un leve analgésico para aliviar el dolor postoperatorio. La recomendación más importante en este período es la de realizar de 10 a 12 caminatas cortas cada día, de una duración aproximada de 5 a 10 minutos.

Después de esta operación, la mayoría de los pacientes son capaces de regresar a sus actividades habituales diarias después de dos semanas de recuperación.