Tratamiento con Medicinas

Una vez se tiene el diagnóstico de la enfermedad y si no se puede controlar a través de ejercicios o cambios en los hábitos diarios, se procede a su tratamiento farmacológico. Existen medicinas que permiten aliviar de manera efectiva las molestias provocadas por las varices e incluso pueden prevenir el progreso de la enfermedad. Estos medicamentos tonifican las paredes venosas alteradas, estimulando la circulación sanguínea. Sin embargo, estos fármacos son efectivos si se ingieren por períodos largos y regulares y especialmente en dosis adecuadas.

La función de estos medicamentos es actuar directamente sobre la pared venosa, intentando devolverle la firmeza perdida.

Los fármacos frecuentemente más utilizados para el tratamiento de las venas varicosas son:

  • Analgésicos y antiinflamatorios: Su uso está destinado a reducir la inflamación de las venas enfermas y para mitigar el dolor producido por las várices;
  • Anticoagulantes: Las trombosis son tratadas con anticoagulantes, para liberar el coágulo de sangre que obstruye la circulación sanguínea;
  • Corticoides: Su aplicación se recomienda para prevenir la aparición de úlceras en la piel que cubre las venas varicosas, impidiendo que se desarrolle la etapa previa a la aparición de las úlceras: las afecciones dermatológicas alérgicas, las eccemas y la celulitis indurativa;
  • Antibióticos: Estos medicamento se utilizan cuando la úlcera se infecta. La clase de antibiótico a utilizar está determinado por el tipo de germen y a la tolerancia del paciente.