Tratamientos naturales para las venas varicosas

Para prevenir el desarrollo de varices, o evitar que empeoren las que ya tenemos, necesitamos fortalecer las paredes de nuestras venas. Existen varios tratamientos naturales disponibles para este fin sin necesidad de recurrir al uso de medicamentos o productos químicos.

El castaño de indias es una planta que puede ayudar a las personas con varices, ya que contiene un químico natural llamado aescina que fortalece las paredes de las venas y previene que se produzcan escapes.

En un estudio realizado sobre 22 personas con venas varicosas, se comprobó que un 22% experimentaban menos escapes a través de la pared venosa en comparación con los pacientes que tomaron solamente un placebo.

Para las personas interesadas en usar el castaño de indias en el tratamiento de sus varices, la dosis recomendada es de entre dos y cuatro cápsulas de 500 miligramos al día.

Otras sustancias que curan y previenen las venas varicosas son los antioxidantes. Los bioflavonoides contenidos en los antioxidantes fortalecen las venas, así que las personas con problemas de varices deberían consumir alimentos ricos en antioxidantes, especialmente frutas y verduras. Y cuanto más coloridas sean, mejor.

Dentro de las frutas, la piña es especialmente interesante porque contiene un químico natural que trata las varices. Este compuesto, llamado bromelina, reduce la inflamación y las molestias causadas por las venas varicosas.

Las cebollas, las manzanas y el té negro también se han demostrado beneficiosos para la gente con problemas circulatorios. Estos alimentos contienen un químico llamado quercetina, el cual también tiene propiedades antiinflamatorias.

Tanto la quercetina como la bromelina pueden tomarse en cápsulas, y se obtiene una mayor efectividad cuando se administran conjuntamente.

Por otra parte, se viene hablando de los beneficios que la acupuntura puede aportar para mejorar los problemas venosos. La acupuntura ayuda a disminuir el tamaño de las varices sin provocar efectos secundarios. En un estudio se comprobó que cinco tratamientos de acupuntura resultaron eficaces a la hora de reducir el dolor en la mayoría de las personas con varices.

Otra fórmula muy simple para prevenir y tratar las venas varicosas es poner los pies en alto durante 10 minutos todos los días. La idea es que las venas queden más altas que el corazón para que la sangre pueda salir de ellas y darles así la oportunidad de fortalecerse. Para conseguir esta postura, podemos tumbarnos y colocar los pies sobre una mesa de café o una silla.

Si es difícil que nos tomemos este descanso debido a nuestro ritmo de vida, podemos comprar algún tipo de cuña para colocarla en la cama y elevar los pies unos centímetros. De esta forma estaremos tratando nuestras varices mientras dormimos.

También podemos recurrir a las medias de compresión o a las medias antiembólicas. Es importante que las compremos ajustadas a nuestras medidas ya que, si nos quedan demasiado apretadas, pueden hacer más daño que bien. Las medias de compresión y las medias antiembólicas restauran las venas y ayudan a que éstas funcionen correctamente.

Si estos tratamientos naturales no consiguen mejorar el problema, hay otros procedimientos más invasivos que incluyen el láser, la radiofrecuencia, la escleroterapia, la técnica TriVex y la ablación endovenosa, entre otros. Estos procedimientos son capaces de eliminar las varices pero también pueden resultar caros o presentar inconvenientes, mientras que los tratamientos naturales son simples e indoloros, pudiendo ser usados en solitario o para complementar alguna de las técnicas de eliminación de varices que acabamos de mencionar.

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