Las úlceras varicosas

Una úlcera varicosa es una herida poco profunda causada por una insuficiencia venosa, lo que significa que las válvulas de algunas venas están dañadas y no devuelven la sangre al corazón correctamente, permitiendo que se acumule en ellas. La circulación es más lenta y ello favorece que el líquido se filtre hacia los tejidos circundantes, provocando que se ulceren.

Las úlceras varicosas de la piel, también conocidas como úlceras venosas, aparecen normalmente a ambos lados de la parte baja de las piernas, por encima del tobillo y por debajo de la pantorrilla. Las úlceras varicosas se curan con lentitud, y tienen tendencia a reaparecer si no se toman medidas preventivas.

El primer síntoma de una úlcera varicosa es el tono rojo oscuro o púrpura que adquiere la zona afectada. También puede inflamarse, resecarse y picar, y si no se trata a tiempo, es posible que se forme una herida abierta (úlcera) que en muchos casos es dolorosa. Las úlceras venosas a menudo supuran un líquido claro y están cubiertas de una película amarillenta. También es probable que notemos las piernas hinchadas y doloridas.

Si la úlcera llega a infectarse puede empezar a oler y a supurar pus. El área afecta estará más sensible y enrojecida.

Es necesario que acudamos a nuestro médico ante los primeros síntomas de que se está formando una úlcera varicosa, porque tal vez aún estemos a tiempo prevenir su aparición. Si la úlcera ya está formada, debemos ponernos en tratamiento de inmediato, ya que las úlceras nuevas y pequeñas se curan con más rapidez que las grandes.

Nuestro médico efectuará el diagnóstico haciéndonos una serie de preguntas sobre nuestro estado de salud y examinando nuestras piernas. En ocasiones podrá sugerir que nos hagamos una ecografía para comprobar cómo se desplaza la sangre por la parte inferior de las mismas.

Una mejoría en la circulación de la zona sirve para prevenir y ayuda a curar las úlceras varicosas. Por lo tanto, el tratamiento más efectivo para ellas es mantener las piernas en una posición elevada (por encima del nivel del corazón) la mayor cantidad de tiempo posible y usar medias de compresión o vendas durante el día para evitar que la sangre se acumule en nuestras piernas.

Dar un buen paseo diario ayuda también a mejorar la circulación.

Una vez que la úlcera esté curada, es conveniente que sigamos usando las medias de compresión, quitándonoslas solo para dormir. La terapia compresiva ayuda a prevenir la formación de nuevas úlceras.

Hay algunos factores de riesgo que favorecen la aparición de la insuficiencia venosa y las úlceras varicosas, como por ejemplo la trombosis venosa profunda, en la que se forma un trombo o coágulo de sangre en las venas profundas de las piernas, la obesidad, los embarazos y la herencia genética.

Fumar, hacer poco ejercicio, abusar del alcohol y llevar una dieta pobre, especialmente en cuanto a proteínas, incrementa también nuestro riesgo, junto con los trabajos que requieren que pasemos muchas horas de pie y la edad.

 

Comments are closed.


Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies