Varices Testiculos o Varicocele

Las varices en los testículos o varicocele es el aumento del tamaño del escroto (la bolsa que sujeta los testículos) como consecuencia de la dilatación de las venas que drenan la sangre de los testículos. Aunque no puede establecerse una causa única para la aparición de varicocele, generalmente se debe a que la vena espermática, encargada de recoger la sangre de las venas del testículo, no funciona bien y hace que la sangre circule más lentamente por estas venas. Las varices en los testículos son relativamente frecuentes en los varones. Aproximadamente 1 de cada 6 hombres sufren de varicocele. El 40% de los hombres que sufren problemas de infertilidad, tienen varicocele.

Los síntomas más frecuentes que posibilitan su detección son:

  • Aumento del tamaño del escroto;
  • Pesadez o dolor en el testículo, sobre todo al estar de pie;
  • Infertilidad.

La varicocele suele darse con mayor frecuencia en el testículo izquierdo que en el derecho. Esto se debe a que la vena espermática del testículo izquierdo desemboca en la vena renal izquierda, en vez de hacerlo en la cava, como lo hace la vena espermática derecha. Esta diferencia favorece al reflujo del lado izquierdo.

A menudo, la varicocele es causa de infertilidad. Cuando esto ocurre o la varicocele produce dolor o molestia, puede corregirse a través de cirugía. Las operaciones más frecuentes son:

  • Varicocelectomía: Esta es la cirugía más frecuente para el tratamiento de la infertilidad. La operación consiste en realizar una incisión en la parte inferior del abdomen para poder amarrar la vena anormal, obligando a la sangre a circular alrededor de ésta, a través de las venas normales.
  • Embolización del varicocele: En este caso la incisión es mucho más pequeña, haciendo que la cicatrización sea más rápida. El corte tiene lugar en la ingle. Se coloca un catéter en el interior de una vena y a través de los rayos X se traslada hasta la vena enferma. Luego, se sujeta un pequeño espiral dentro del varicocele y a través del catéter, bloqueando así el fluido sanguíneo y enviándolo hacia las venas sanas.

En ambos casos el paciente deberá aplicarse hielo en la zona afectada durante 24 horas después de la cirugía para reducir la hinchazón. También deberá utilizar un soporte escrotal por un tiempo a determinar por el especialista. Los resultados no son inmediatos y pueden llegar a los 6 meses de realizada la cirugía.