Varices en la vulva

Durante el embarazo se produce un incremento de los niveles hormonales y aumenta la cantidad de sangre que circula por las venas, lo que puede causar inflamación en la zona pélvica. Durante este tiempo también aumenta el tamaño del útero, lo que añade una presión extra en las venas varicosas de la vulva.

Uno de los tratamientos para las varices vulvares es llevar un corsé V, un tipo de ropa interior especial diseñada para aportar un soporte extra en la zona. Este corsé es completamente ajustable y puede ayudar también a aliviar el dolor de espalda, de piernas, y otros síntomas asociados con las varices en la vulva.

En la mayoría de los casos, las venas varicosas vulvares desaparecen tras el embarazo, durante el cual los sistemas de soporte puede ser necesarios para reducir la incomodidad. Si no desaparecen tras finalizar el embarazo, es posible que tengamos que eliminarlas mediante cirugía.

Una forma de minimizar la aparición de varices en la vulva, o de cualquier otro tipo de varices, es realizar ejercicio diariamente. Durante el embarazo, en todo caso, deberemos consultar con nuestro médico si tenemos pensado realizar ejercicios intensos. Elevar las piernas cuando estamos sentadas y evitar cruzarlas tanto como nos sea posible también es beneficioso. Caminar a intervalos regulares mejora la circulación y reduce el riesgo de desarrollar varices vulvares, así como otros problemas.

Tenemos que asegurarnos de llevar ropa que minimice la presión en el área. El corsé V que mencionamos anteriormente es una buena idea, pero también podemos usar medias y otros artículos similares para conseguir los mismos resultados. Estas técnicas de soporte nos ayudan además con cualquier tipo de inflamación que pueda hacer que nuestras varices empeoren. Es recomendable que nos pongamos las medias de compresión cuando nos levantamos por las mañanas, pero siempre asegurándonos de que no estén demasiado ajustadas, ya que podríamos llegar a cortar la circulación.

Otra fórmula de prevención es dormir sobre el lado izquierdo, ya que es la zona derecha del cuerpo la que está generalmente afectada por las varices vulvares. Podemos evitar colocarnos sobre el lado derecho mientras dormimos colocando algunas almohadas.

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