microespuma-escleroterapia

Escleroterapia con microespuma

La escleroterapia y microescleroterapia son inyecciones para las venas varicosas enfermas. Se realiza con una aguja muy fina, de acuerdo con el tamaño de las varices y su localización. La reacción que se produce dentro de la vena inyectada hace que ésta se cierre.

Eliminar las varices con microespuma

Las inyecciones de microespuma consiguen un mayor contacto del agente esclerosante con las paredes de la vena afectada. De esta forma permitie usar menos concentración de la medicación. Es el procedimiento elegido para el tratamiento de las telangiectasias.

En respuesta a la medicación, las venas colapsadas son reabsorbidas y desaparecen de la piel. El número de sesiones necesarias depende de la necesidad de cada paciente y la extensión del área a tratar. La gran mayoría de las varices pequeñas van desapareciendo sucesivamente tras ser tratadas. Una vez que han sido tratadas, tardan entre dos y seis semanas en desaparecer por completo.

Después del tratamiento se puede reanudar la vida cotidiana sin ningún inconveniente. Puede hacer ejercicio, incluso nadar 24 horas después.

Para mejorar la precisión de las inyecciones de escleroterapia, se suele utilizar un sistema de luz polarizada para la identificación de trastornos venosos.

Escleroterapia guiada bajo ultrasónidos

La escleroterapia guiada bajo ultrasonidos se utiliza para el tratamiento de venas de largo recorrido o varices muy profundas. Las inyecciones se realizan visualizándolas directamente con imágenes del sistema vascular y los tejidos que las rodean.

Esto asegura que el agente esclerosante actúe en el punto exacto, además de permitir la visualización progresiva de la espuma por la vena, confirmando la efectividad del tratamiento.