¿Qué son las Varices?

Las varices son venas dilatadas y retorcidas, visibles sobre la superficie de la piel. Aparecen habitualmente en las piernas, aunque también se pueden desarrollar en otras partes del cuerpo.

Las venas tienen unas válvulas que facilitan el flujo de la sangre hacia el corazón. Cuando estas válvulas no funcionan correctamente, la sangre no fluye y se estanca. Esto a su vez provoca que las venas se dilaten y alarguen convirtiéndose en varices o venas varicosas.

Habitualmente, las varices no causan problemas médicos. En algunas ocasiones, requieren un tratamiento especial para aliviar el dolor. También pueden producir coágulos y otras complicaciones. Algunas personas deciden operarse por motivos estéticos. Otros lo hacen por necesidad.

A diferencia de las venas sanas, las varices adoptan un color que varía entre el azul y el morado oscuro y son bastante visibles. Las varices dan la sensación de estar hinchadas y torcidas.

Si bien cualquier vena del cuerpo puede degenerar en una variz, generalmente las venas más propensas a verse afectadas son las de las piernas y las de los pies, especialmente las de la pantorrilla. Esto se debe a que los factores que más favorecen al desarrollo de las varices son la obesidad, el sedentarismo y estar de pie sin moverse durante periodos prolongados de tiempo. Otro factor determinante para padecer esta enfermedad es la predisposición genética; es decir, cuando un familiar ha padecido de varices, será más factible que familiares directos la padezcan.

A pesar de que las piernas o pantorrillas son el lugar más habitual del cuerpo en la que se sufre de varices, las varices también están presentes en otras regiones del cuerpo, como el esófago (varices esofágicas)la región anal (hemorroides) o los testículos (varicocele).

Si bien las varices son sobre todo un problema estético, los casos más graves pueden acarrear complicaciones como úlceras en la piel que cubre las venas enfermas o la aparición de una trombosis. Esto se debe a que las varices pueden provocar una acumulación de sangre en las venas y la posterior formación de un coágulo de sangre.

Explicación de las varices

Mucha gente tiene venas visibles bajo la piel que están claramente hinchadas y deformadas. Estas venas aparecen normalmente en la parte baja de las piernas y son conocidas como varices. También pueden ser encontradas en otras zonas del cuerpo como el recto o la parte baja del esófago.

El problema de las venas varicosas afecta aproximadamente a uno de cada cinco adultos y es más prevalente en la población de mayor edad. Sin embargo, las varices pueden presentarse en gente joven y tienen una amplia variedad de causas.

Las venas varicosas rara vez dan problemas serios de salud a quien las sufre, aunque pueden causar molestias y problemas estéticos.

Las razones por las que la gente desarrolla varices son muy variadas, y dependen tanto de la causa como de la zona en la que aparecen.

Las venas tienen su propio sistema de válvulas para evitar que la sangre vuelva hacia abajo en las piernas. Si estas válvulas están dañadas y no se cierran adecuadamente, la sangre vuelve atrás en las venas superficiales que están justo bajo la piel. Estas venas intentan aguantar el reflujo de sangre y, en consecuencia, terminan deformadas y dañadas. Es decir, convirtiéndose en venas varicosas.

Cuanto más dañadas estén las válvulas, más se deformarán las venas. Esto puede llevar a la aparición de una dermatitis y, finalmente, de las úlceras. Normalmente estas úlceras varicosas se forman en la cara interna de las piernas.

Las varices son, en muchos casos, un problema hereditario. Por ejemplo, si la madre tiene varices, la hija tiene muchas posibilidades de desarrollarlas también.

Las venas varicosas son más predominantes en las mujeres, aunque muchos hombres también las padecen. La razón está en la progesterona, una hormona femenina que provoca la dilatación de las venas.

Esto favorece la formación de varices, y explica por qué este problema es más frecuente en las mujeres. Una zona clásica de aparición de varices durante el embarazo es la pelvis, a causa de la presión del feto sobre esa parte del cuerpo.

Otros factores que provocan varices incluyen:

  • El exceso de peso.
  • Los trabajos que obligan a permanecer de pie durante muchas horas.
  • Los coágulos sanguíneos (trombosis) que bloquean las venas profundas de las piernas.

En la mayoría de los casos, no es necesario recurrir a la cirugía para tratar las venas varicosas, aunque mucha gente recurre a ella por razones estéticas.

Si el paciente está dispuesto a seguir un tratamiento, hay muchas fórmulas, incluyendo las medias de compresión y los zapatos cómodos.

Y si, aún así, es necesario recurrir a la cirugía, también es posible elegir entre varios métodos.

Si las venas afectadas están bajo las rodillas y son pequeñas, es posible que baste con inyectar una solución química que provoque la inflamación de las paredes internas de las venas, que terminan juntándose. Esto hace que la sangre no pueda pasar.

Si se trata de venas que se encuentran por encima de las rodillas, pueden extraerse. El problema de este método, sin embargo, es la posibilidad de recurrencia de las varices.

Síntomas de las Varices

La insuficiencia circulatoria que viene como consecuencia de las varices presenta una serie de signos y síntomas que son relativamente fáciles de reconocer. Aunque las manifestaciones de las varices varían de una persona a otra, pueden identificarse algunos síntomas como denominador común de esta enfermedad.

  1. Dolor de piernas y sensación de “piernas pesadas”.
  2. Al permanecer un período de tiempo prolongado sentado o de pie, sin realizar una actividad física, sensación de quemazón y constante hormigueo en las piernas.
  3. Calambres y escozor en las zonas afectadas.

A continuación enumeramos las consecuencias que tienen las varices, en los casos más graves:

  1. Las varices pueden sobresalir en una parte o en toda la pierna, presentando un aspecto estéticamente desagradable.
  2. Otro síntoma que aunque no es común sí puede darse, es que las varices pueden lastimarse fácilmente por un leve rasguño o corte. Al estar las varices hinchadas y tan cercanas a la superficie de la piel, están expuestas a cualquier roce con cualquier objeto.
  3. En el caso de tratarse de un caso grave de varices, la piel que cubre la vena afectada puede llegar a hincharse, secarse e irritarse, produciendo un molesto picor alrededor de las varices.
  4. Otro síntoma es que los tobillos se pueden hinchar. Como consecuencia esto puede desembocar en una úlcera en la piel de los tobillos. En este caso se trataría de un caso severo de varices y demandaría una consulta urgente con el médico de cabecera.

Factores de riesgo para sufrir Varices

Los factores de riesgo para desarrollar problemas de varices son:

  • Factores genéticos. Tener a un familiar con varices, incrementa el riesgo de padecer de varices. Aproximadamente la mitad de las personas que padecen de varices tienen una familiares directos que padecen de varices.
  • Edad: El desgaste natural de la edad puede provocar que las válvulas se debiliten y que no funcionen bien.
  • Sexo: Las mujeres son mucho más propensas a padecer de varices. Los cambios hormonales de la pubertad, el embarazo, la menopausia o tomar pastillas anticonceptivas pueden incrementar el riesgo de las mujeres a padecer de varices.
  • Embarazo: Durante el embarazo, el crecimiento del feto incrementa la presión de las venas en las piernas. Las varices que ocurren durante el embarazo, mejoran habitualmente a los 3 -12 meses después del parto.
  • Sobrepeso y obesidad: Pesar demasiado añade presión adicional a las venas.
  • Tiempo prolongado de pié o sentado, particularmente con las piernas cruzadas o dobladas. Cuando una está sentada con sus piernas dobladas o cruzadas, las venas tienen que trabajar más para empujar a la sangre hacia el corazón.

Causas de las Varices

Las venas, especialmente las de las piernas, tienen que empujar a la sangre hacia arriba, hacia el corazón y contra la gravedad. Dentro de las venas hay unas válvulas unidireccionales que ayudan a empujar a la sangre hacia arriba y previenen que la sangre vaya en dirección contraria. Estas válvulas permiten el flujo sanguíneo únicamente en una dirección hacia el corazón. Las varices se desarrollan cuando estas válvulas se debilitan, se dañan o no funcionan correctamente.

Las válvulas pueden debilitarse debido a las paredes de las venas. Esta debilidad tiende a relacionarse con determinados factores como son el incremento de la edad, una herencia genética de varices o una alta presión en las venas debido al sobrepeso o al embarazo.

Cuando las paredes de las venas están debilitadas, pierden su elasticidad como si fueran una banda de goma que se ha deformado. Esto hace que sean más largas y anchas, provocando que las válvulas se separen. En ese momento, la sangre ya puede empezar a fluir en dirección contraria a través de las venas, llenando las venas e hinchándolas todavía más. Las venas se hacen más grandes, se hinchan y se retuercen para poder encajar en su espacio natural.

Si bien la causa exacta de las varices es desconocida, si pueden establecerse unas ciertas características que determinan el mal funcionamiento de las válvulas de las venas:

  1. Las venas varicosas se encuentran generalmente en las piernas, por lo que las personas que mantienen por mucho tiempo una postura erguida pueden verse perjudicadas;
  2. Las personas mayores se ven más predispuestas a padecerlas, lo que sugiere que puede tardar años en desarrollarse o que un determinado estilo de vida puede favorecer su aparición;
  3. Las estadísticas sugieren que por cada hombre con varices, hay cuatro mujeres que sufren de venas varicosas, lo que sugiere que otros de los factores pueden ser la hormonas o el embarazo;
  4. Las varices son poco comunes en países subdesarrollados, pero tan pronto éstos se van desarrollando, las varices se hacen más comunes. Así, tal vez el estilo de vida más sedentario que conlleva la industrialización y el desarrollo sea otro factor determinante.

Cómo prevenir y evitar las Varices

Si bien algunas personas no pueden evitar la aparición de venas varicosas, si pueden reducir ampliamente las probabilidades de padecer esta enfermedad. Esto se consigue siguiendo algunos consejos.

Si se padece de varices, seguramente se deberá al estilo de vida que se lleva. Además de ser una enfermedad de herencia genética, la aparición de venas varicosas se puede prevenir o aliviar llevando una vida relativamente saludable. Para prevenir la aparición de varices es importante que las costumbres y estilo de vida no faciliten su aparición. En muchos casos esto se traduce en modificar el estilo de vida. El objetivo principal pasa por mejorar la circulación de la sangre en las piernas ya que el origen de las varices es una mala circulación sanguínea. Para lograrlo, es recomendable tomar la costumbre de realizar ejercicio físico de bajo impacto que ayude la circulación sanguínea. Algunos deportes aconsejados son la natación, el ciclismo o una simple caminata de 30 minutos.

También es recomendable seguir los siguientes consejos:

  • El uso de un calzado cómodo e intentar evitar llevar tacones altos, ayudando así el funcionamiento de la bomba muscular de la pantorrilla y evitando también el aplastamiento del tejido esponjoso de la planta del pie;
  • Es aconsejable para cualquier tratamiento de varices, caminar descalzo y sobre suelo natural (tierra, arena), siempre que las circunstancias lo posibiliten.
  • Debe evitarse la ropa ajustada, sobretodo en las zonas afectadas o más propensas a verse afectadas, como son las piernas y la ingle, ya que la ropa ajustada puede dificultar la circulación sanguínea normal.
  • Para ayudar a una mejor circulación de la sangre se debe evitar permanecer sentado o de pie sin moverse durante períodos largos de tiempo. Debe tomar pausas en el trabajo
  • Llevar medias especiales. Estas medias se llevan todo el día y se pueden adquirir en cualquier farmacia.
  • Es recomendable masajear las zonas afectadas al menos una vez al día.
  • Es recomendable perder peso. Perder los kilos extra ayudará a reducir la presión de las venas.
  • Mantener las piernas suspendidas en alto también ayudarán a la circulación de la sangre y además aliviará el dolor frecuente de las varices. Es recomendable elevar las piernas cuando está sentado o tumbado. Lo ideal es poder elevarlas por encima de la altura del corazón.
  • A la hora de dormir, es recomendable modificar levemente la postura a una que facilite la circulación sanguínea en las piernas. Una buena posición es la de colocar los pies ligeramente por encima del cuerpo. La colocación de un almohadón debajo de los pies suele ayudar a este objetivo.
  • Hacer ejercicio. El ejercicio hace que las piernas se muevan y mejora el tono muscular, lo cual facilita la circulación de las venas por el cuerpo.

Algunos mitos y verdades sobre las Varices

  • Depilarse con cera caliente generara la aparición de varices. Muchas mujeres piensan que la cera para depilar puede causar la aparición de varices. Pero esto no es así. Lo que ocurre es que la cera caliente es mala para aquellas personas que ya tienen problemas circulatorios y cierta predisposición a la aparición de varices. En esos casos, es recomendable utilizar otro método para depilarse como la cera fría.
  • Las varices son hereditarias. Esta afirmación es cierta a medias. Lo que son hereditarios son los problemas circulatorios y otros problemas que pueden causar la aparición de varices. Una mujer puede tener varices sin que ningún miembro de su familia las haya tenido anteriormente. También es  posible que la mujer no haya heredado aquellos factores genéticos que generan la aparición de varices (como los problemas circulatorios).
  • Hacer mucho ejercicio o correr mucho puede provocar la aparición de varices. Esta creencia es falsa. El deporte siempre es bueno para la salud y hacer actividad física también es bueno para prevenir la aparición de varices y favorecer la circulación. Lo que puede ocurrir es que después de hacer mucho ejercicio y quemar los excedentes de grasa, se puedan ver varices que antes no se veían.
  • Sentarse con las piernas cruzadas provoca la aparición de varices.Esta afirmación es cierta a medias.  Lo que hace esta postura es dificultar la circulación sanguínea en las piernas. Debido a esto, cuando mujeres que ya tienen varices o una predisposición genética a padecerlas se sientan con las piernas cruzadas durante muchas horas,  tienen una mayor probabilidad de que éstas empeoren o que aparezcan por primera vez.  El problema no está relacionado con una posición en particular. Mantener una misma posición durante mucho tiempo, ya sea de pié o sentada y en la posición que sea, puede provocar la aparición de más varices. El resultado será peor en la medida en que esa posición dificulte la circulación sanguínea.
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Última modificación: 16 abril, 2019